martes, 7 de agosto de 2012

Lo militares plantaban pruebas para hacer operativos




Antonio Casal fue Jefe de Operaciones de la Policía Provincial de Neuquén hasta 1975. Luego pidió el retiro y estuvo hasta noviembre del 76. Estuvo en los operativos del Barrio Sapere y los definió como una “Falacia”. La noche anterior a los allanamientos miembros del ejército habían ido al barrio a plantar las pruebas. En los allanamientos los soldados jugaban con el trotin (Explosivo), sabiendo que no explotaba por que eran de ellos  no funcionaban. También plantaban armas y material subversivo como revistas etc. Se allanaron cerca de 20 domicilios y se detuvo más de 20 personas. Estaban presentes la Policía Provincial, la Justicia mediante un Juez Federal y el Obispo cuidando a la gente.


Dijo que el Jefe de Operaciones Mario Vegas lo invito a participar de las reuniones de la “Comunidad Informativa”, integrada por todas las fuerzas armadas (Policía Federal, Provincial, Gendarmería, Ejercito). Casas fue propuesto por el Gob. Felipe Sapag para que sea el representante de la fuerza por parte de la Policía Provincial. Señalo a Remus Tetus (Interventor de la UNCo) como la persona que precedió las reuniones. Raúl Guglielminetti también formaba parte de la Comunidad por parte del Servicio de Inteligencia del Ejército, aunque nadie sabía que función cumplía, dijo Casal. Denuncio que Guglielminetti amenazó con matar a su hijo de 5 años si hablaba, hecho por lo que decidió retirarse.  
Declaro que antes del golpe del 76 se realizaban acciones psicológicas para la sociedad que consistía en operativos exagerados para demostrar a la población que las fuerzas armadas iban tomando el poder. También dijo que tenían planeado traer a la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) a Neuquén, quienes estuvieron en la UNCo bajo el mando de Remus Tetus y vivieron en un edificio en calle Mitre entre Río Negro y Chubut. Eran cerca de 9 personas y estaban identificados por todas las fuerzas, ya que todo aquel que los detuviera por algún delito, tenia la orden de dejarlos libres de inmediato, sin importar lo que había hecho.
Preguntado por Laurella Crippa lo describió como un “borracho cualquiera, un pobre tipo”.



La "Oficina de Técnica" de la Federal era una Oficina de Inteligencia

Betti Juan Carlos fue radio operador de de la Policía Federal en las oficinas de esa fuerza en la calle Santiago de Estero de la ciudad de Neuquén. Luego del 78 (no quedo claro exactamente el año) paso a formar parte de la Oficina de Técnica. Su trabajo consistía en enviar información sobre toda cuestión política en la región, incluyendo reuniones, tareas que desarrollaban, integrantes, antecedentes, etc. No supo detallar como era el rejunte de información ni que quería decir con “Antecedentes”.  Su declaración trajo discusiones sobre qué eran partidos políticos durante la dictadura para el, ya que estaban prescriptos, pero solo dijo que recortaba información del diario. Toda la información era remitida a la Dirección de Delegaciones en Buenos Aires. Dijo no haber visto personal del ejercito uniformado en las oficinas de la Federal, pero si de civil. Declaró que la información que el enviaba a Buenos Aires, era utilizada para realizar detenciones solicitadas por el Gobierno.
Supo por comentarios que Raúl Guglielminetti iba a las oficinas. También sabia que existían las reuniones de la “Comunidad Informativa” donde participaban todas las fuerzas. También dijo que luego del 83 esas reuniones de la “Comunidad” siguieron realizándose.
APDH y la Secretaria de DDHH de Nación pidieron investigar por falso testimonio. El Dr. Ibáñez, abogado defensor repudio los pedidos justificando que las declaraciones habían sido honestas y que no pueden pedir falso testimonio solo por que la declaración no satisface a la Querella. El Dr. Medrano contesto que callan mucho de lo que saben y que hay muchos testigos que no deberían venir como testigos sino en otra calidad de participación.



"En la comisaria de Cutral-Có, los detenidos estaban bien"

 “En la comisaria los detenidos estaban bien. Fueron puestos en fila contra la pared (como cuando éramos chicos en la escuela), les hicieron palpar armas con las manos atrás. Estuvieron más de 4hs así, sin ir al baño ni comer. Vendados y esposados. Recuerda que una de las hermanas Seguel tenía mucho miedo, y que Maidana estaba tan desvanecido que lo tuvieron que llevar al hospital. Recordó el miedo de Almarza también. A todos los metieron al camión del ejército y los trasladaron a Neuquén”, declaro el ex Policía de Neuquén.
Así detallo el ex Comisario de Cutral-Có el hecho de “estar bien”. Benedicto Ibáñez fue Policía Provincial de Neuquén durante el operativoCutral-Có en Junio del 76. En declaraciones anteriores había dicho no recordar ver detenidos en la comisaria, durante su declaración en AMUC no solo recordó a los detenidos y sus condiciones, si no que también recordó nombres como Seguel, Maidana y Almarza. Dijo que la comisaria había sido tomada por el ejército, y la policía no tenia poder. Explico no haber sido testigo presencial de torturas, pero calculó que el mal estar de Maidana había sido a causa de torturas.
Recordó dos operativos, el primero a fines de 1975 cuando el jefe era el Comisario Inspector Salazar, y el segundo en Junio de 1976, con el Comisario Hector Mendoza. Durante el 2do operativo trajeron muchos detenidos acusados de subversivos que fueron trasladados a Neuquén. Dijo que la calle de la comisaria fue cortada por el ejército para que los familiares de los detenidos no pudieran llegar.
Cerró su testimonio diciendo que la cobertura del juicio en los medios de comunicación le ayudo un poco a recordar los hechos.
La quererla de APDH pidió investigar por falso testimonio por omitir, mentir y ocultar información.


"Tenia miedo de mis compañeros"

Enriquez Miguel Ángel fue miembro de la Policía Federal de Neuquén, trabajo en el que vio un lugar de crecimiento personal. Se definió como una persona que venia de un hogar muy pobre, donde todos eran trabajadores, y que el quería ser algo mas, y vio en la Federal una posibilidad de crecimiento distinta. Un día le consultaron por algunas personas y el dijo conocerlas, eran vecinos, amigos y conocidos muchos de ellos. Desde ese momento dijo sentir una persecución por parte de la misma fuerza a la que pertenecía. Le sacaron el arma, le mandaron compañeros que lo vigilaban y era agraviado constantemente. "Rellenaba la funda del revolver del miedo que tenia, nunca andaba solo", declaro. Expuso ante el tribunal que vio detenidos en el sótano de las oficinas de la Policía Federal, sabia que allí los golpeaban y torturaban, y que escuchaba gritos. También afirmó haber visto a Guglielminetti en las oficinas.

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