jueves, 17 de mayo de 2012

Pedro Maidana fue trasladado en ambulancia a la U9



Pedro Maidana, declaró sobre su detención en 1976. Comentó las circunstancias vividas durante su secuestro y el circuito represivo que recorrió hasta su liberación el 22 de agosto de 1981. Aseguró que su secuestro fue comandado por el capitán del Ejército Roberto Maier.

La tarde del 14 de junio de 1976, Pedro fue  sacado de su colegio secundario y trasladado a la comisaría 14, al hospital local de Cutral Có, y luego fue llevado en una ambulancia a la U9 de Neuquén capital , a La Escuelita de Bahía Blanca y traído nuevamente a la U9. Soportó mas de veinte días en La Escuelita de Neuquén, retornó a la U9 y desde entonces sufrió a lo largo de casi seis años, trasladados continuos en cárceles federales del país. El 22 de agosto de 1982 terminó sus días de preso político en La Plata, desde donde retornó a la ciudad de Cutral Co en la que reside actualmente.

Sostuvo que en los interrogatorios  le preguntaban  sobre su conocimiento e información sobre armas, además que participaban dos personas: uno que preguntaba mientras que el otro utilizaba la picana. Además confirmó ver en la U9 a las hermanas Dora y Argentina Seguel, quien aun está desaparecida.

Quien culminó las declaraciones del día fue Oscar Landaeta, ex soldado en 1979 que integraba el grupo que recibió la orden para derribar la edificación de La Escuelita por parte del teniente Vitón y de Jorge Osvaldo Gaetani,  subteniente de la compañía de combate B del Batallón 181: “cuando entramos lo primero que ví fue un gancho en el techo, en las paredes había marcas de sangre y de tiros.  De un fardo me tocó sacar ropa que estaba ensangrentada”.

En el primer tramo del juicio, había relatado como una noche de guardia en el Batallón observó que desde el centro clandestino de detención subían cuerpos a un camión. Volvió a detallar ésta experiencia: “estaba en el puesto siete cuando escuché unos tiros, inmediatamente quise saber que estaba pasando y le pedí a mi compañero que me cambiara el lugar de la guardia al puesto 6." El soldado Vázquez, ubicado en el 6, le pidió que no fuera: “vos estas loco, te van a matar”, le contestó. Pese a las advertencias se arrastró hasta quedar detrás de unos yuyos cerca de La Escuelita y desde ahí vio que dos militares tomaban de las piernas y brazos a varias personas. "Para mí estaban muertas”, aseguró.

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