Elena
con 71 años recordó la desgarradora época en la que su ex marido Luis Genga (militante de la UNTER y
director de la escuela nº 50 de Cipolletti), fue detenido junto a las hermanas María Cristina y Silvia Beatriz Bottinelli,
Jorge Villafañe, y Norberto Osvaldo Blanco, amigos vecinos y compañeros.
Elena
Meraviglia empezó la búsqueda de su ex compañero, “en la comisaría de
Cipolletti me atendió de civil Camarelli y me dijo que no pasaba nada. Fui al
otro día y me dijo lo mismo. Camarelli me miraba como diciendo ¿esta estúpida
que está diciendo? Me dijeron que la
cosa estaba brava que me haga a un lado” indicó la testigo Meraviglia.
A Silvia
Botinelli la liberan primero, llega dos horas más tarde Luis Genga “nos
abrazamos muy fuerte” recordó Elena. “Ambos estaban muy golpeados con los ojos rojos y la nariz rota, también por daños producidos por las
vendas y por el tiempo que llevaban sin bañarse.” Indicó. “Silvia
estaba muy mal, con una parálisis en el rostro de la que ya tiempo atrás había
sufrido. Hablaba poco, dijo que le habían
hecho de todo”. Expresó.
Uno de los momentos en que la defensa hizo más hincapié
fue sobre el caso de Norberto Blanco y su pareja, Silvia Barco ya que Elena y
Enrique eran vecinos de ellos. Con sus ventanas enfrentadas tenían una
comunicación constante, además de que Silvia y Elena eran compañeras de la
facultad de Ciencias de la Educación, muy buenas amigas, y sus hijos jugaban
juntos.
“Cuando intentaron
secuestrar a Norberto Blanco primero lo
buscaron en la municipalidad donde trabajaba y logró escapar. Pero a Silvia se le metieron los milicos de azul
y verde en su casa. Ella estaba embarazada de su tercera hija Laura. Fue un
copamiento. Los vecinos le acercábamos comida porque estuvo una semana encerrada
con ellos adentro y sin poder ir a trabajar. Yo en particular muchas veces mandaba a mi hija de 5 años a llevarle
comida. Cuando Cacho (Norberto) se entero de lo que pasaba decidió cuidar a
la familia y se presento en la comisaría para q la dejaran a Silvia en paz. Cacho
quedo detenido en un calabozo. De esa comisaria lo desaparecen, pero después lo
liberan y me contó q le habían preguntado por Luis Genga y por mí.” Contó Elena
dejando en claro que era una situación de
riesgo la q se vivía.
Como broche del testimonio que brindó Elena
Meraviglia la defensa de la mano de Hernán Corigliano le preguntó “con
ese ambiente que usted describe tan violento, ¿no tenía miedo de mandar a su
hija de cinco años a llevarle comida a Silvia Barco?”
Con
lo que la testigo respondió lucidamente – “En ese momento no tenía conocimiento
de lo que estaba viviendo. En ese momento no pensé que la cosa era tan
espantosa. Nunca creí que le pudieran hacerle algo a un niño. Uno fue bastante
ingenuo de la situación. Ahora sí tengo terror, ahora ni muerta.” Contestó Meraviglia.

0 comentarios:
Publicar un comentario