miércoles, 23 de mayo de 2012

Elena Meraviglia: “Vivíamos una situación de riesgo"

Elena Meraviglia fue vecina de la Familia Barco-Blanco en el barrio 432 viv. de Cipolletti. 

Elena con 71 años recordó la desgarradora época en la que su ex marido Luis Genga (militante de la UNTER y director de la escuela nº 50 de Cipolletti), fue detenido junto a las hermanas María Cristina y Silvia Beatriz Bottinelli, Jorge Villafañe, y Norberto Osvaldo Blanco, amigos vecinos y compañeros.
Elena Meraviglia empezó la búsqueda de su ex compañero, “en  la comisaría de Cipolletti me atendió  de civil Camarelli y me dijo que no pasaba nada. Fui al otro día y me dijo lo mismo. Camarelli me miraba como diciendo ¿esta estúpida que está diciendo? Me dijeron que la cosa estaba brava que me haga a un lado” indicó la testigo Meraviglia.

En su lucha por la verdad y la justicia se unieron la madre de Marta De Cea y el padre de las hermanas Botinelli.  También el esposo de Meraviglia, Enrique Jakobsen obtuvo un dato clave y certero para la búsqueda  de sus compañeros. Desde fuentes de la policía de Cipolletti que jugaban al futbol juntos, uno de ellos le dijo haber escuchado al oficial Quiñones que iban a soltar a tal día a los detenidos en Arroyito o Centario. Así fue, en Centenario.

A Silvia Botinelli la liberan primero, llega dos horas más tarde Luis Genga “nos abrazamos muy fuerte” recordó Elena. “Ambos estaban muy golpeados con los ojos rojos y la nariz  rota, también por daños producidos por las vendas y por el tiempo que llevaban sin bañarse.” Indicó.  “Silvia estaba muy mal, con una parálisis en el rostro de la que ya tiempo atrás había sufrido. Hablaba poco, dijo que le habían hecho de todo”. Expresó.

Uno de los momentos en que la defensa hizo más hincapié fue sobre el caso de Norberto Blanco y su pareja, Silvia Barco ya que Elena y Enrique eran vecinos de ellos. Con sus ventanas enfrentadas tenían una comunicación constante, además de que Silvia y Elena eran compañeras de la facultad de Ciencias de la Educación, muy buenas amigas, y sus hijos jugaban juntos.

“Cuando intentaron secuestrar  a Norberto Blanco primero lo buscaron en la municipalidad donde trabajaba y logró escapar. Pero a Silvia se le metieron los milicos de azul y verde en su casa. Ella estaba embarazada de su tercera hija Laura. Fue un copamiento. Los vecinos le acercábamos comida porque estuvo una semana encerrada con ellos adentro y sin poder ir a trabajar. Yo en particular muchas veces mandaba a mi hija de 5 años a llevarle comida. Cuando Cacho (Norberto) se entero de lo que pasaba decidió cuidar a la familia y se presento en la comisaría para q la dejaran a Silvia en paz. Cacho quedo detenido en un calabozo. De esa comisaria lo desaparecen, pero después lo liberan y me contó q le habían preguntado por Luis Genga y por mí.” Contó Elena dejando en claro que era una situación de riesgo la q se vivía.

Como broche del testimonio que brindó Elena Meraviglia la defensa de la mano de Hernán Corigliano le preguntó con ese ambiente que usted describe tan violento, ¿no tenía miedo de mandar a su hija de cinco años a llevarle comida a Silvia Barco?”
Con lo que la testigo respondió lucidamente – “En ese momento no tenía conocimiento de lo que estaba viviendo. En ese momento no pensé que la cosa era tan espantosa. Nunca creí que le pudieran hacerle algo a un niño. Uno fue bastante ingenuo de la situación. Ahora sí tengo terror, ahora ni muerta.” Contestó Meraviglia.

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