Llego el día y los represores comenzaron a ser juzgados en el Tribunal Oral Federal de Neuquén. Con muchas falencias respecto a la organización para la prensa como para el público, el juicio dio inicio y se hicieron presentes 20 imputados. Dos lo vieron por videoconferencia desde Bahía Blanca (entre ellos el DEMONIO Reinhold), y uno desde Capital Federal.
A la mañana, varias organizaciones dijeron presente, aunque por la tarde solo quedaba un grupo reducido. Aun así, a pesar de ser un grupo pequeño y de no haber provocado ni un mínimo disturbio, a la salida, desde los celulares que llevaban los imputados, arrojaron dos bombas lacrimógenas a la gente. Una de ellas impacto en la cara de una joven, quien debió ser asistida, y la otra en el hombro de una señora. Enfurecidas las personas presentes pidieron explicaciones a quien estaba a cargo del operativo de seguridad, denunciando una clara provocación por parte de los agentes de seguridad. Noemi Labrune, de la Asamblea por los Derechos Humanos, realizó un pedido de informe para que den explicaciones sobre el hecho, vergonzoso e inaceptable. El juez Coscia fue informado al respecto.
Desde esta página, y como participantes activos del proceso judicial de La Escuelita 2, podemos afirmar que la audiencia NO FUE PÚBLICA como debería haber sido.
HDP!
ResponderEliminarToda la seguridad para ellos! y a nosotros, bombitas de gas lacrimogeno. Inaceptable!
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